Campo semiótico

Campos semióticos

Umberto Eco introduce en su libro La estructura ausente la posibilidad de estudiar la semiótica [1]como campo. Un campo que puede incluir los temas más variados. Este campo estaría sujeto a una metodología y a un modelo de investigación que permitiría transformar el campo en un sistema.

A continuación se comentan algunos de los “campos semióticos” propuestos por Eco, partiendo de los sistemas de comunicación aparentemente más naturales y espontáneos hasta los más complejos, basados en convenciones sociales y reconocidamente culturales.

Zoosemiótica: Se refiere al estudio de los sistemas de comunicación entre animales. Se han realizado estudios sobre la comunicación entre especies de animales, por ejemplo, entre insectos, como hormigas o abejas, o entre mamíferos, como elefantes, delfines o ballenas. Estudian la comunicación entre hordas y manadas en relación con las redes que establecen entre sí. Sería interesante estudiar también los si existen sistemas de comunicación entre especies diferentes. Algunas aves en la selva emiten sonidos que alertan a todos los animales sobre posibles peligros, como la presencia de algún depredador. Los ruidos de algunos animales también pueden ahuyentar a animales de otras especies. El mismo hombre puede comunicarse con animales de otras especies domésticas, como perros y caballos, mediante sonidos, silbidos o gestos.

Señales olfativas: En olfato es quizá uno de los sentidos más complejos y ha sido relativamente poco estudiado. Permite conocer el entorno y proporciona información necesaria para la sobrevivencia. Algunos animales marcan su territorio con su aroma particular a través de la orina. Este aroma puede ahuyentar a otros machos o bien atraer a las hembras en celo. Los animales perciben la presencia de un predador o de un cazador si están colocados en contra del viento. El olfato puede informar también sobre la presencia de agua o fuego o si algo puede ser comestible o no. El olfato en síntesis es fundamental en la mayoría de los animales, para la reproducción, o para cazar o alimentarse, o evitar ser presa de otro animal. O para orientarse en el espacio. En el ser humano, los aromas también forman parte de la cultura. Existen aromas culturalmente aceptados y otros aromas que son culturalmente considerados ofensivos.

En la cultura occidental muchos aromas del cuerpo son considerados ofensivos y se recubren de aromas y desodorantes para evitarlos. Una persona que no usa desodorante pude resultar ofensiva en nuestra cultura. La industria cosmética y del perfume factura varios millones de dólares anualmente. Mediante la publicidad se persuade a la gente de usar algún tipo de desodorante o de perfume. La publicidad de estos productos usa a menudo prejuicios relacionados con los humores del cuerpo. Al mismo tiempo sugiere que el uso de determinada loción o perfume puede hacer sexualmente atractiva a la persona que la use. Se convence a las personas mediante la mercadotecnia de que existen por ejemplo fragancias masculinas y fragancias femeninas. Perfumes y desodorantes encubren los olores naturales y crean nuevos aromas que no existen en la naturaleza. Especialmente se encubren los aromas relacionados con las feromonas.

Los aromatizantes también se utilizan mucho en la industria alimentaria para hacer más apetitosos algunos productos, como pasteles, bebidas y la comida chatarra. En gastronomía, los aromas agradables también se determinan culturalmente. Alguien ha llamado la atención acerca de que en la cultura culinaria de Estados Unidos no existen los alimentos muy olorosos, como en otras culturas, como la mexicana, la española, la francesa, la china o la árabe, donde se cocinan todo tipo de vísceras; carnes de animales como borregos y chivos, servidas con salsas muy condimentadas y picantes; embutidos de cerdo curados con especias; pescados y mariscos fritos con manteca de cerdo, ajo y cebolla; quesos añejos de olores fuertes y elaborados con queso de oveja o de cabra; hongos y trufas; café negro y bebidas fermentadas. Se dice que esta reticencia con los aromas de la comida puede tener algo que ver con una sexualidad y una moral excesivamente puritanas. Puede ser.

Comunicación táctil: Este tipo de comunicación también está codificado culturalmente. Por ejemplo los abrazos o los besos en la mejilla se usan como saludo en algunas culturas pero no en otras. Algunas caricias están reservadas para personas que tienen intimidad y en otras culturas son tabú. El mismo beso no es una práctica universal. Saludar de mano también comunica distintos tipos de mensajes; a menudo los miembros de un grupo utilizan un cierto tipo de saludo entre camaradas. En México algunas jóvenes, sobre todo de clase socioeconómica baja, suelen caminar tomadas de la mano; en algunos países del medio Oriente esto es común entre amigos varones, pero en otros ámbitos esta conducta sería mal vista y desaprobada. Los rusos suelen saludarse de beso en ambas mejillas, pero a la reina de Inglaterra no se le puede tocar; todas estas formas de comunicación táctil están cultural y socialmente codificadas, y por lo tanto tienen un significado distinto en cada contexto.

Códigos del gusto: Además de las diferencias del gusto, cada cultura tiene sus propias normas y convenciones sobre la preparación y composición de los alimentos y la manera de servirlos y de consumirlos. La etnología estudia los sistemas semánticos establecidos por el gusto.

Paralingüística: Se refiere al “estudio de los rasgos suprasegmentales (los tonos de la voz) y de las variantes facultativas que corroboran la comunicación lingüística”.[2]George Trager subdivide los rumores que no tienen estructura lingüística propiamente dicha en tipo de voz y paralenguaje. El tipo de voz depende de la edad, sexo, lugar de origen y estado de salud de la persona que habla e incluso de las circunstancias que la rodean. El paralenguaje a su vez se diferencia en cualidades vocales, como la intensidad de la voz, y las vocalizaciones. Estas últimas incluyen las caracterizantes vocales, como risa, llanto, lloriqueo, grito, gemido, voz quebrada, y los segregados vocales, es decir el conjunto de sonidos que acompaña a los sonidos, como gruñidos, interjecciones, ruidos de la lengua y de los labios.

Cinésica y prosémica: El estudio de este tipo de comunicación incluye la forma de andar y todos los movimientos del cuerpo, los gestos y ademanes y la llamada comunicación no verbal. Gracias al cine y a la televisión, podemos tener alguna idea estereotipada acerca de las diferencias culturales de los ademanes que hace la gente de diferentes culturas al hablar. Por ejemplo podemos pensar que los italianos y los argentinos mueven mucho manos y brazos al hablar. En México, los ademanes pueden señalar a veces la clase social de la persona que habla. Son muy conocidos y ampliamente parodiados los ademanes y gestos de artistas del cine como Pedro Infante, Cantinflas, Tin Tan, Resortes, Mauricio Garcés y por supuesto Clavillazo, por mencionar algunos. Se dice que en la película Enamorada, de Emilio Fernández, María Félix y Pedro Armendáriz compiten en un duelo de “levantamiento de ceja”. Estos gestos faciales además son ampliados a gran escala gracias a los planos cerrados (close up) que introduce el cine.

Germán Valdés, Tin Tan, y Yolanda Montes, Tongolele.

No hay que olvidar que estos gestos y ademanes pertenecen a un contexto definido espacial y temporalmente y que es precisamente en este contexto donde son codificados y donde adquieren significado. Existen movimientos que son aceptados en ciertos grupos y rechazados por otros.

El control de los movimientos corporales está regido por códigos sociales y culturales. La risotada o los aspavientos al hablar son considerados de mal gusto, especialmente en algunos lugares. Y este control de los movimientos del cuerpo también obedece a ciertos códigos relativos al género. En cada cultura algunos ademanes son considerados femeninos y por lo tanto impropios de los hombres heterosexuales. En el caso de las mujeres también se considera que algunos ademanes como sentarse con las piernas abiertas, o cruzada sobre la rodilla, aun cuando lleven pantalones, son indecentes o sexualmente provocativos. En cada cultura además existe una larga serie de ademanes considerados vulgares y ofensivos, como el corte de mangas. También existen fórmulas de cortesía o de gratitud y otro tipo de movimientos convencionalizados para indicar confianza, afecto, respeto, subordinación o sumisión, por ejemplo; alternativamente, algunas posturas o modos de andar revelan la pertenencia a una posición social elevada. Los gestos faciales y corporales también pueden indicar emociones, como miedo, ira, angustia, alegría o tristeza.

Se han realizado numerosos estudios sobre el llamado lenguaje corporal, que cuentan con el apoyo de disciplinas como la psicología y la antropología. Estos estudios generalmente interpretan los posibles significados de la posición de manos y brazos, el tronco, las piernas, y la cabeza, cuando la persona está de pie o sentada. Estos gestos pueden proporcionar información importante sobre el interlocutor en una conversación. De hecho, algunos estudiosos del lenguaje corporal señalan que casi toda la comunicación interpersonal es no verbal y que incluso estos mensajes pueden estar en contradicción con lo que dice la persona. Una persona, por ejemplo, puede manifestar que se siente a gusto en una situación, pero su lenguaje corporal indica otra cosa. Cuando uno observa una pareja o un grupo de personas en un parque o en un café, a menudo puede hacer conjeturas sobre el tipo de relación que existe entre esas personas, aun cuando no pueda escuchar la conversación.

Comunicaciones visuales: En la estructura ausente, Umberto Eco dedica dos secciones a este vasto campo; entre los temas que desarrolla se encuentran los siguientes:

a)     Señaléticas altamente convencionalizadas. Banderines navales, señales de tránsito, grados militares.

b)     Sistemas cromáticos. El uso connotativo de los colores en cada sociedad; por ejemplo, negro para el luto y blanco para la pureza, en Occidente.

c)     Vestuario. Todo tipo de indumentaria y la moda.

d)     Sistemas verbo-visuales. Cine, televisión, internet y cómics.

e)     Otros sistemas. Códigos icónicos y el diseño y la arquitectura.

Códigos culturales: En las ciudades existen códigos de etiqueta perfectamente codificados, cuya inobservancia puede sancionarse con la exclusión o la burla de la persona que viola las reglas. Estas normas de etiqueta a menudo dependen de la clase social. Entre más elevada sea la clase social más estricta es la observancia de estas normas, pero como, según Marx, las normas de la clase en el poder son imitadas por todas las demás, generalmente se vuelven la norma general. E incluso algunas veces son parodiadas o ridiculizadas, especialmente cuando caen en desuso y se vuelven obsoletas. Pero la televisión también se burla con mucha frecuencia de los intentos de las clases bajas por imitar estas normas.

Existen también otros códigos culturales más o menos compartidos por una sociedad, como los asociados con la religión, los deportes e incluso la política, sobre todo en sociedades más tradicionales. Hasta hace unos años, en México, por ejemplo, el día del informe presidencial después de que el presidente leía su informe en el pleno de la Cámara de Diputados, se iba a Palacio Nacional, donde todos los diputados hacían una larga fila para saludarlo de mano y darle un abrazo. El ritual fue bautizado sabiamente por la sabiduría popular como el “besamanos”. No participar en el besamanos era considerado como un acto de rebeldía o desacato.

Peregrinos arribando a la Basílica de Guadalupe el Día de la Virgen.

Comunicaciones de masas: Los medios de comunicación de masas desempeñan sin duda un papel cada vez más importante entre los sistemas de comunicación. Si bien cada uno de ellos tiene sus particularidades específicas, en los medios académicos se debate si es posible establecer un fundamento semiótico de sus principios y problemas. Esto supone que todos los medios de comunicación, entre los que se encuentran el cine, la radio, la televisión, la prensa, los cómics, la música pop y el Internet, comparten características en común en las sociedades industrializadas y aun en las sociedades en desarrollo, que hacen posible estudiarlos como un objeto unitario, aunque hasta ahora los estudios sobre los medios generalmente han sido realizados desde distintas disciplinas, como la economía, la sociología y la psicología. Como señala Damian Schopf, “el estudio de la comunicación de masas se propone un objeto unitario en la medida en que postula que la industrialización de la comunicación ha de cambiar, no solamente las condiciones de recepción y de emisión del mensaje, sino también el propio sentido del mensaje”.[3] El estudio de comunicación de masas puede y debe recurrir a diferentes métodos, pero, concluye el mismo Schopf, “solamente se puede postular el estudio unitario de los fenómenos si se consideran las teorías y los análisis de la comunicación de masas como uno de los capítulos, sin duda uno de los más importantes de la semiótica general”.

Conclusión

Todavía quedarían otros fenómenos que no se han incluido en este ensayo. Y aún está por resolverse la cuestión de si es posible reducir todo este vasto campo a un modelo único, en cuyo análisis la semiótica jugará un papel fundamental.


[1] Schopf Olea, Demian, Semiótica en Artes Visuales.

[2] Ibíd.

[3] Ibíd.

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